Todo amante del vino que se precie, sueña con montar su propia bodega en casa. No es para menos, tener buenos vinos, supone darles lo mejor y conservarlos en el lugar merecido: una buena bodega. Estos espacios, reúnen las condiciones necesarias, para que los caldos, conserven sus propiedades y envejezcan como es debido. Aparte de ser el lugar ideal para conservar el vino, es una excelente manera de hacer que se incremente el valor de un inmueble, al crear un espacio en el que es posible entretener a los invitados y disfrutar del buen vino. Aunque cabe señalar que, las bodegas en casa, no tienen porque se necesariamente grandes.
A la hora de montar una bodega en casa, se requieren paciencia, curiosidad y entusiasmo. La paciencia necesaria para arrancar un proyecto que puede tardar en finalizar, aunque no lo hará nunca porque siempre habrá algún vino que buscar. La curiosidad que incita a buscar esos vinos y el entusiasmo para compartirlos. Montar una bodega, se convierte en una tarea continua, los vinos favoritos cambiarán y evolucionarán contigo y tu bodega. Por lo que, pasados los años, la bodega contará numerosas historias.
Para muchos, adentrarse en esta tarea, puede suponer un sinsentido. Sobre todo, en unos tiempos en los que basta con teclear en el teléfono, para encontrar el vino perfecto y traerlo a casa. Sin embargo, para un amante del vino, montar una bodega en casa, tiene el mayor de los sentidos. Se tiene acceso rápido a los vinos, no hay necesidad de salir corriendo en su busca, si se compran varias unidades, se ahorra dinero… además de controlar las condiciones en las que se encuentra el vino, proporcionando siempre las mejores. Si eres aficionado a las catas, ¿qué mejor que tener el vino en casa? Guardar una botella con valor en el lugar adecuado y tener un espacio adecuado para conservarlos, es lo mejor que le puede pasar a un amante del vino.
Dónde ubicar la bodega y guardar los vinos
Siempre que exista variedad para elegir, es posible adecuarse a las circunstancias, hay días para beber tinto y días, para beber blanco. Otro día, se improvisa y se les da la oportunidad a los nuevos vinos. Teniendo una bodega, se está preparado para cada circunstancia, pues siempre existirá el vino adecuado. A la hora de ubicar la bodega, depende del espacio, obviamente. En un piso de cien metros como los de las grandes ciudades, la planificación es todavía más relevante. Así que, para disipar nuestras dudas, nos hemos acercado a Vicave, Bodegas Climatizadas, conocedores del tema y capaces de hacer vinotecas a medida en cualquier espacio.
Lo primero que nos señalan es que, debemos tener en cuenta ciertas consideraciones. Elegir la habitación más fresca, puesto que se trata de un aspecto crucial, a la hora de almacenar vinos. Alejada de fuentes de calor, como pueden ser las ventanas soleadas o electrodomésticos. Lo mejor es un dormitorio o rincón fresco y sombrío en una sala de estar.
El almacenaje, mejor vertical. Dado que lo más posible es que el espacio, sea limitado, mejor optar por un almacenaje vertical, como puede ser una estantería de vinos o un mueble específico. Esto permite aprovechar el espacio y la altura de la estancia, en lugar de ocupar espacio en el suelo.
Las condiciones óptimas para mantener la bodega, son los aspectos más importantes, puesto que mantener las condiciones adecuadas para que los vinos, duerman como es debido, crezcan y evolucionen, de forma correcta, es imprescindible poner atención en estos puntos:
- Controlar la temperatura. Si es posible, lo mejor es invertir en un enfriador de vinos que mantenga la temperatura y la humedad controlada. Son ideales para los pisos, debido a que ocupan poco espacio.
- Evita la luz directa y las vibraciones. La luz ultravioleta, puede llegar a dañar los vinos. Guardar las botellas en lugar oscuro o protegerlas con cortinas opacas, es muy recomendables. Evitar en la medida de lo posible, las fuentes de vibraciones, como pueden ser las lavadoras o los equipos de música potentes, puesto que pueden afectar de forma negativa a los vinos.
A parte de estos aspectos, realmente importantes, es buena idea, clasificar los vinos, en función de su tipo y añada. Esto va a facilitar la búsqueda de la botella cuando sea el momento y, mantener la colección organizada. Hay que asegurarse si o si, de mantener los vinos en posición horizontal, para que los corchos se mantengan húmedos. También es conveniente asegurarse de que las botellas antiguas se consuman primero.
Imprescindibles para montar una bodega en casa
Evidentemente, lo esencial es el espacio. En según que circunstancias, un permiso de los convivientes, como es lógico. Si hay abstemios en casa, a lo mejor, no les parece una buena idea. A partir del consenso, montar una bodega en casa es más sencillo de lo que puede parecer, sobre todo ahora que se pueden adquirir vinotecas de todo tipo.
Salvo que se tenga el espacio necesario para montar una bodega entre piedras, lo más habitual y adecuado, es comprar una vinoteca. Una cava eléctrica, es una excelente manera de montar una bodega y ofrecer al vino, las condiciones ideales para su conservación. Este tema da para mucho y permite hablar largo y tendido, sobre como se puede montar una bodega en casa, las bondades de las vinotecas y un sinfín de aspectos, pero vamos a pasar a otro elemento que pude ser tan útil y necesario, en caso de no poder contar con una cava eléctrica.
Los estantes para vinos y destilados, son una parte esencial de la bodega. En función de las circunstancias de cada uno, hay que pensar en la capacidad y el tamaño que ocupan. Considerar el número de botellas que se piensan guardar, es importante, puesto que condiciona el montaje de la bodega. Si solo se piensa contar con unas pocas botellas, no es lo mismo que si se quieren almacenar unas decenas. Los estantes ofrecen una variedad de tamaños que van, desde unidades pequeñas con capacidad para unas docenas, hasta capacidades que pueden abarcar cientos de ellas. Hay que asegurarse de que el estante en cuestión, cuenta con la capacidad suficiente para cada necesidad, en el momento presente y en el futuro.
Recordamos la importancia de que las botellas se almacenen de forma horizontal, para asegurar que el corcho, se mantenga en contacto con el vino y se mantenga húmedo, evitando la entrada de aire.
Otro aspecto a tener en cuenta, es el acceso a las botellas de vino. De nada sirve colocar la bodega en lo más alto o recóndito de un espacio, si resulta inaccesible. Algunos estantes cuentan en su diseño con la facilidad para deslizar las botellas hacia afuera, en tanto que otros, pueden requerir levantar botellas con mayor peso. Hay que asegurarse de que el lugar donde se ubique, cuanta con una buena circulación de aire. La ventilación adecuada, permite que la temperatura y la humedad, se mantengan en niveles óptimos para le vino.
Pasamos a un aspecto más superficial, la estética. Una bodega puede ser clásica, vintage, moderna… Los estantes, cuentan con una amplia variedad de diseños y estilos, capaces de adaptarse a cada espacio y preferencia. Considerar como se verán los vinos en la bodega y si coincide con la estética deseada, es algo que se debe hacer. Aledaño a los gustos, encontramos los costes de los estantes, los hay más económicos y los hay más costosos, en función de lo que se busque. En este sentido, no está de más recordar que, se trata de una inversión para proteger tu otra inversión: los vinos y su adecuado envejecimiento y cuidado.
El vino no viaja solo, lleva consigo una serie de accesorios. En la bodega, hay que dedicar un espacio a estos utensilios. Se pueden utilizar cajones, estantes o pequeños gabinetes, para mantenerlos organizados y separados de otros enseres. Se pueden instalar colgadores en la pared o en la parte interior de las puertas, para colgar en ellos, los accesorios más largos, como puede ser un sacacorchos con palanca o las copas de vino. Esto permite que se aproveche el espacio vertical y los objetos, se mantengan a la vista. Otra opción, es utilizar contenedores transparentes o cajas etiquetadas, para los accesorios de menor tamaño, como los tapones para botellas, abridores o termómetros.
Esencial mantener las condiciones adecuadas de temperatura y humedad en la zona de almacenamiento. Evitar exponer los accesorios del vino a temperaturas extremas o un exceso de humedad, es igual de importante que hacerlo con el vino. Antes de guardar los accesorios, hay que asegurarse de su limpieza, lavando los decantadores a mano y secándolos con cuidado.
Básicamente, esto es todo lo que se necesita para montar una bodega en casa, cuando el espacio es limitado y no se puede realizar una gran inversión, como sería el caso de una casa con terreno. Podríamos seguir con los tipos de vino a elegir para almacenar y otros aspectos similares, pero vamos a dejarlo para otro artículo y lo dejamos aquí. Recordando lo fundamental: espacio adecuado y control de la temperatura y la humedad, con los vinos almacenados en posición horizontal.

