Serigrafía para copas de restaurantes

En estos últimos años, todos sabemos que la imagen de un restaurante no es algo que dependa únicamente de que cuente con una buena carta o que esté bien decorado.

Existen algunos detalles que pueden parecer sin importancia, como la clase de copa que se utiliza para servir la cerveza o el vino, que son parte de la experiencia que tiene el cliente. Por todo ello, la serigrafía para copas en los restaurantes es una herramienta de gran eficacia cuando se quieren transmitir valores como la calidad, identidad o atención a los detalles.

Algo que antes se solucionaba con una etiqueta pegada o el clásico vaso genérico que se compraba al por mayor, ahora se trabaja con unos diseños integrados de forma directa en el vidrio. El resultado es bastante más duradero, elegante y coherente con la imagen que bastantes establecimientos desean proyectar.

¿Qué es la serigrafía en vidrio y por qué funciona tan bien en hostelería?

Lo primero que debemos saber es que la serigrafía es una técnica de impresión que usa una malla tensada sobre un marco para la transferencia de la tinta o el esmalte sobre una superficie. Si hablamos del vidrio, hay que saber que se usan tintas especiales que, después de un proceso en el que se secan o cuecen, quedan fijadas de manera permanente.

Se distinguen de las etiquetas adhesivas, que se pueden despegar con la humedad o los lavados, porque el diseño serigrafiado de forma visual en la copa. No es algo que se note al tacto como un “añadido”, sino que es parte del mismo objeto. Todo esto en un entorno en el que el cliente toca y utiliza la cristalería en cada visita, lo que hace es marcar una gran diferencia en materia de percepción de calidad.

Pensemos que la serigrafía hace posible que se trabaje con distintos colores, trazos finos y logos que pueden ser de gran complejidad con una muy elevada definición. Esto hace que sea perfecta para marcas de cerveza, de vino o restaurantes que deseen imprimir su logotipo o un motivo decorativo en la cristalería.

De la etiqueta al vidrio: el cambio que nota el cliente

Durante bastantes años, la personalización en la hostelería se asoció especialmente con las etiquetas de las botellas. Lo cierto es que cada vez más bodegas y locales trasladaron dicho esfuerzo al envase. Para las copas, esto tiene un efecto inmediato, ya que el diseño acompañará al producto a lo largo del consumo, no solamente cuando se muestra la botella. En el caso de los restaurantes, todo ello significa que cada copa en cuestión es un soporte publicitario que está ahí de forma constante.

Cuando un cliente sube una foto en las redes sociales, los primeros planos de un brindis incluyen de manera natural el logo o el motivo grabado en el mismo vidrio. Estamos ante marketing orgánico, sin más esfuerzo que lo que hace es reforzar la identidad del local.

Las empresas especializadas en serigrafía y decoración de vidrio llevan muchos años trabajando con el sector de la hostelería, las bodegas y marcas de bebidas para que las copas y vasos sean piezas únicas. Su propia experiencia nos muestra cómo un diseño que se piensa bien en el vidrio nos puede aportar bastante más valor que la clásica etiqueta de toda la vida. En especial en los segmentos en los que contar con una imagen premium es vital.

Tipos de serigrafía para copas: en frío y vitrificada

Toda la serigrafía sobre vidrio no es igual. A nivel práctico, se pueden distinguir en especial dos grandes familias, dependiendo de la clase de tinta y el proceso de fijación:

Serigrafía en frío

Se usan tintas orgánicas o UV que se van secando a unas temperaturas relativamente reducidas, sobre los 200 grados como máximo. Permiten colores bastante vivos y brillantes, pero son algo más sensibles al roce y a los lavados muy agresivos.

Serigrafía vitrificada

Usa esmaltes cerámicos que se van a fijar gracias a una cocción a elevada temperatura. El diseño va a quedar vitrificado, o sea, fundido con la superficie del vidrio, lo que le da una resistencia excepcional al lavado, a los ácidos de las bebidas y a su utilización diaria.

Si lo llevamos al contexto de un restaurante, la opción vitrificada suele ser la que es más interesante. Las copas van pasando por lavavajillas industriales con detergentes fuertes y ciclos de elevada temperatura. Un diseño serigrafiado con esmaltes cerámicos soporta este trato bastante mejor que una impresión en frío o que cualquier clase de etiqueta.

No olvidemos que la serigrafía vitrificada va a mantener mejor el color durante el tiempo. No se apagará con los lavados repetidos ni se desconchará con el roce entre copas al apilarlas. Para un local que desee invertir en cristalería personalizada, esta durabilidad es un factor clave.

¿Qué se puede imprimir en una copa?

Al ser la serigrafía bastante versátil, lo bueno es que puede adaptar el diseño a prácticamente todo tipo de necesidad. A nivel práctico, los restaurantes optan por una serie de líneas que están bastante claras:

  • Logo del restaurante: puede estar en pequeño, en la base o pie de la copa o incluso en una zona más visible, dependiendo del estilo del local.
  • Nombre del vino o de la casa: de gran utilidad en los restaurantes que tienen vino de la casa o que cuenten con una selección propia embotellada.
  • Motivos decorativos: líneas, patrones geométricos, elementos relacionados con la gastronomía local o la propia historia del establecimiento.
  • Información técnica discreta: clase de uva, añada, denominación de origen y demás, todo ello en un formato bastante más elegante que en las etiquetas tradicionales.

Lo importante es que se diseñe pensando en un uso real. Cuando hay un trazo muy fino, es posible que se pierda definición después de bastantes lavados. Si el diseño es bastante grande, puede que sea aparatoso en una copa delicada. Por todo ello, cuando se trabaja con un proveedor con experiencia en vidrio para hostelería, es de gran ayuda para que se encuentre el equilibrio entre la estética y la funcionalidad.

Ventajas prácticas más allá de la imagen

Algo que hay que tener claro es que la personalización de copas usando serigrafía no es solo un tema estético, puesto que, como dicen en Serijerez, en base a su experiencia, tiene una serie de implicaciones bastante concretas en la gestión del día a día de un restaurante:

Refuerzo de la experiencia de marca

Cada elemento que toca el cliente es parte de la narrativa de los restaurantes. Desde la vajilla hasta el menú, pasando por la música o la iluminación. Lo que hacen las copas personalizadas es encajar perfectamente en esta lógica, puesto que transmiten cuidado y coherencia.

Un cliente que ve que la copa de vino tiene el logo del restaurante bien integrado en el vidrio, lo que hace es percibir ese detalle como una señal de gran profesionalidad. No es algo que tenga que verbalizar, pero sí que influye en la valoración global de la experiencia.

Durabilidad y ahorro a medio plazo

Pese a que la inversión inicial en las copas serigrafiadas es superior a la de un vaso genérico, la durabilidad del diseño se compensa con el tiempo. No se debe reetiquetar nada, ni reemplazar las piezas, porque el diseño se haya despegado o desgastado. Lo que ocurre es que la copa va a mantener su aspecto durante toda su vida útil.

En este sector en el que los márgenes suelen estar muy ajustados, ahorrarse en reposiciones y en tiempo de personal no es algo despreciable.

¿Cómo se integra la serigrafía en la cadena de suministro de un restaurante?

Para los restaurantes, el hecho de incorporar copas serigrafiadas no significa que se deba cambiar todo el modelo de compras. A nivel práctico, existen varias formas de hacerlo:

Comprar cristalería ya personalizada

Bastantes proveedores tienen copas estándar con opción de serigrafía bajo pedido. Esta es la mejor solución para los locales que no desean gestionar procesos adicionales.

Personalizar cristalería existente

Cuando el restaurante cuenta con una línea de copas que le funcione bien, puede acabar encargando la serigrafía sobre dicho modelo en concreto. Para ello se debe coordinar con un decorador de vidrio que trabaje con dicho formato.

Desarrollo de una pieza exclusiva

Cuando hay casos de gama alta o proyectos bastante identitarios, es posible realizar el diseño de una copa desde cero y luego aplicar serigrafía. Una opción más costosa, pero que también ofrece bastante diferenciación.

De todas formas, lo más importante es que se planifique con tiempo. La serigrafía implica que se preparen pantallas, realizar pruebas de color y validar el resultado antes de que se lance una producción importante. Esto hay que tenerlo en cuenta en los restaurantes que abren temporada o que renuevan imagen.

Errores frecuentes al personalizar copas (y cómo evitarlos)

Al igual que pasa en cualquier proyecto de imagen, existen fallos clásicos que se van repitiendo cuando los locales optan por personalizar su cristalería sin el necesario asesoramiento.

  • Diseños muy complejos
  • Colores que no contrastan con el vidrio.
  • Ubicación incómoda.
  • No tener en cuenta el lavado industrial.

Si se trabaja con un proveedor que conozca bien el sector HORECA, se evitan este tipo de errores.

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